domingo, 22 de julio de 2018

GATE OF THUNDER (PC ENGINE CD / TURBOGRAFX CD)



Destacar en un género tan concurrido y lleno de buenos representantes como es el de los Shmups o mata marcianos, ya dice mucho de la obra de la que vamos a hablar hoy. Y es que como ya hemos dicho en varias ocasiones, a pesar de que hoy en día estén de capa caída, hubo una época, a principios de los noventa sobre todo, donde este género se consideraba de suma importancia por parte de los fabricantes de hardware a la hora de atraer a los usuarios hacia sus sistemas. Fue una época dorada llena de títulos sobresalientes, tanto en recreativas como en las consolas y pcs domésticos. La competencia era dura y ello como siempre, era una fuente de beneficios para los jugadores, que veíamos como el género se nutría de buenas ideas y juegos sobresalientes.
PC Engine / Turbografx fue y es un sistema más que recomendado si eres amante del género, su catálogo, sobre todo en el formato CD, y sobre todo en su versión japonesa cuenta con una inmensidad de títulos de naves, con algunos de ellos situándose entre los mejores de la época. Gate of Thunder es uno de sus más firmes representantes.


Nacido de las mentes y manos de Red Company y publicado por Hudson Soft en 1992, la compañía japonesa se inspiró claramente en Thunder Force III, que había salido ya un tiempo antes y se había convertido en uno de los referentes del género, sobre todo en el mercado doméstico con su cartucho para Mega Drive. Pero inspirarse no significa necesariamente ser una copia, y es que Gate of Thunder, se inspira en el título de Technosoft para recoger algunas de sus ideas, pero presentándolas en un juego que brilla con luz propia y tiene personalidad suficiente como para no ser considerado el típico clon de un producto exitoso. Gate of Thunder no innova sobremanera, ni sobre TF3, ni sobre lo visto en la mayoría de los shooters contemporáneos, pero lo que ofrece funciona, y además lo hace muy bien.


Para empezar, en su argumento tenemos una historia de esas típicas que podemos ver en cualquier manual de videojuego con una nave espacial en su portada… Somos el policía espacial Hawk que pilota la poderosa nave Hunting Dog, y al que se le ha encomendado la siempre peligrosa misión de salvar el mundo… Y es que por ahí anda un tal Don Jingi, un general que comanda una flota de naves conocida como Obellon y que anda detrás de una fuente de energía de un inmenso poder que le permitirá someter a cualquier planeta, esta energía se conoce por el nombre de Starlight y se esconde en un planeta de nombre Aries.
El uso del CD como formato de almacenamiento, posibilitó que los programadores pudieran contarnos un poco la historia visualmente por medio de unas escenas cinemáticas que como no podía ser de otra manera tienen una marcada estética anime.

Pero el uso del disco compacto no solo servía para esto, sino que también nos proporcionó bandas sonoras memorables, y la de Gate of Thunder te invitaba ya desde la pantalla de presentación a coger el pad de control y machacar a tus enemigos. Un pad de control que desde la sencillez nos proporcionaba una experiencia de juego sobresaliente.





El concepto de Gate of Thunder es típico y sencillo, su scroll horizontal automático va barriendo la pantalla, mientras manejamos el sprite de nuestra nave esquivando a los enemigos y sus proyectiles a la vez que los machacamos con nuestro disparo.

Enfrentarse a toda una flota enemiga con una sencilla nave de policía no parece muy sensato, pero como no podía ser de otra manera nuestra nave irá aumentando su potencia según avanzamos la partida y recogemos “power ups” que irán dándonos nuevos tipos de disparos o protecciones.

En la parte de ataque tenemos la inestimable ayuda de nuestro compañero Esty, que pilota una nave que aparecerá de vez en cuando durante los niveles, para dejar caer un tipo de arma o un accesorio de apoyo y largarse pitando. Las armas que nos va dejando nuestro compañero son fácilmente identificables cuando flotan por la pantalla por su color.





Simplemente tenemos tres tipos de armas (empezamos con una básica nada más), estas van representadas por letras la L de “Laser” (ítem de color azul), la S de “Spread” (ítem de color verde) y la E de “Explosive” (ítem de color rojo). A poco que entendáis inglés podéis haceros una pequeña idea de qué tipo de arma es cada una, pero por si acaso aquí va una pequeña descripción de las mismas.
Al comenzar el juego lo haremos con el nivel básico de L, un disparo rápido hacia adelante, con una muy buena cadencia de tiro y una potencia bastante decente.
El S es un disparo que como su propio nombre indica se dispersa en varias direcciones cubriendo un gran área de pantalla, este tipo de disparos en los juegos del genero suele ser el más débil en cuanto a potencia y en este juego cumple la norma.
La E, es la arma más poderosa y como ya sabéis eso significa que también la más lenta en cuanto a cadencia, explosivos que causan un enorme daño, y que recomiendo guardar para los enemigos más duros, como los de final de nivel, para no tener un accidente y perderla contra enemigos comunes que pueden ser abatidos sin problemas con las otras dos armas.




Pero no acaba el asunto ahí, el caso es que Esty seguirá lanzándonos algún tipo de arma aunque ya lo tengamos equipado, y pese a que a primera vista pueda parecer que el bueno de Esty en realidad es un cabronazo, pronto nos daremos cuenta de que coger otra vez el mismo tipo de arma, conlleva que esta aumente de nivel aumentando también su potencia. Si, así es, cada una de las armas disponibles cuenta con dos niveles, algunas como el láser ven incluso modificada su forma de disparo, siendo una especie de rayos más potentes pero a su vez más lentos en cuanto a cadencia.

¿Y que pasa cuando tenemos las armas ya evolucionadas a su máximo nivel?, pues que a Esty no parecerá importarle y nos volverá a lanzar más de las mismas, lo cual lejos de ser un fastidio es una alegría y es que si cogemos un arma cuando ya lo tenemos a tope, un potente fuego barrera la pantalla en ese mismo instante aniquilando a todo enemigo presente en ese momento.

Pero no solo armas aparecerán despedidas desde la nave de nuestro compañero, también de vez en cuando aparecen otros objetos que nos proporcionaran unos útiles y siempre apañados artilugios que se acoplan a nuestra nave dándonos pequeñas ventajas tanto de ataque como de defensa.





Primero tendremos los típicos y habituales satélites que orbitarán siempre flanqueando nuestra nave y que nos salvarán el pellejo en no pocas ocasiones, ya que además de disparar aumentando el rango de nuestro ataque también nos protegen de algún que otro disparo perdido de los enemigos e incluso de desafortunados choques contra sus naves. Podemos incluso cambiar su dirección con una rápida doble pulsación en el botón de disparo, permitiéndonos así elegir donde queremos que abran fuego, muy útil contra los enemigos que aparecen por la retaguardia en no pocas ocasiones durante el juego.

Por otro lado, tenemos los misiles, que irán saliendo automáticamente de nuestra nave mientras disparamos y perseguirán a los enemigos más cercanos eliminándolos en la mayor parte de las ocasiones. Una gran ayuda, con una buena potencia que nos salvara el pellejo en no pocas ocasiones, sobre todo contra esos enemigos más escurridizos o incluso aquellos que se nos hayan pasado por alto “camuflados” en el escenario.

Y para finalizar el escudo, que aparecerá pocas veces pero lo hará en los momentos más oportunos, dándonos un pequeño respiro entre algunas orgias de disparos muy difíciles de esquivar. Esta protección tiene validez para tres impactos, e irá cambiando de color según los recibe, así tenemos que comenzará en verde, cambiará a azul si nos impactan y luego se pondrá de color rojo avisándonos de que solo aguantará un impacto más antes de desaparecer y dejarnos de nuevo vulnerables.

Cuando somos derribados por el enemigo, perderemos todos los satélites, misiles, y el disparo que estemos usando en ese momento, en el caso del disparo L volveremos al nivel básico, el arma que tenemos nada más comenzar.






El número de vidas puede ser aumentado, en muchos de los niveles aparecerá un icono con la forma de 1UP, normalmente lo hace en sitios un poco complicados de acceder, que de primeras de cambio nos cogerán por sorpresa, y en el intento de coger una vida más lo mas probable es que perdamos otra, luego una vez memorizado el lugar en el que salen y con el nivel ya más madurado acudiremos rápido y seguros a recoger la tan preciada vida. Y no solo con este objeto aumentaremos nuestro marcador de vidas, como en la gran mayoría de los juegos de este tipo, la puntuación no solo es un bonito numero con el que marcar nuestros récords, también nos dará las imprescindibles vidas, así conseguiremos nuestra primera vida extra a los 50000 y luego a los 120000, 250000 y 500000. Como veis el juego no va regalando vidas extra así que pelear cada una de ellas al máximo ya que las vais a necesitar, sobre todo en los niveles finales del juego

Y es que Gate of Thunder hará las delicias de los jugadores más “hardcore”, con un nivel de dificultad bastante duro. El juego nos dará a elegir entre tres niveles, normal, hard y devil, como ya os podéis imaginar si el nivel normal es un juego exigente, los otros dos, serán solo para expertos en la materia. La verdad es que Gate of Thuder al igual que la mayoría de los juegos de su género y pese a lo que a muchos pueda parecer, es un juego que necesita bastantes horas de juego, superar los niveles sin perder vidas, solo se consigue a base de recordar los patrones de ataque enemigos, donde tenemos que posicionarnos en cada momento y ser hábiles a la hora de esquivar sus ataques. Las olas de ataques enemigas están bien pensadas para resultar un desafío al jugador, pero nunca injustas con él, algunos enemigos finales son bastante duros de roer, pero al igual que los niveles es cuestión de tiempo e intentos para tomarles la medida. No solo tendremos que lidiar con enemigos si no que los niveles mostraran numerosos obstáculos que esquivar, lava volcánica, fondos que se mueven desde lo profundo del escenario impidiéndonos el paso… vamos, lo que es un pequeño infierno en nuestras pantallas. Para esquivar estos obstáculos podemos modificar la velocidad de nuestra nave, de normal a lenta o rápida. Con una sencilla pulsación de botón se selecciona en tiempo real y cuando queramos para adaptarnos a las situaciones que se nos puedan presentar.





En definitiva, que Gate of Thunder es un juego exigente, se puede disfrutar para partidas rápidas, si vuestra intención es pasar un buen rato, pero si lo que queréis es terminar el juego con un crédito, no os quedará otra que practicar y practicar, para ello contamos con las siempre agradecidas continuaciones, que nos remitirán al principio del nivel, o incluso un truco para elegir fase, esto se agradece sobre manera para practicar en las fases más avanzadas, esas que se nos atragantan, sin tener que jugar la otra parte del juego que ya dominamos. Como veis Gate of Thunder no innovó demasiado en su aspecto jugable, pero como hemos dicho al principio del análisis, lo que ofrecía era bueno y bien implementado.

El apartado técnico del juego era otro de sus puntos fuertes, las capacidades de PC Engine, eran limitadas respecto a la competencia de la época, pero aun así los programadores conocían tan bien el sistema que eran capaces de aprovecharlo al máximo, obteniendo siempre rendimientos a la altura de las consolas más modernas, y por si eso fuera poco el juego salió en formato Super CD Rom con los añadidos de RAM que eso suponía gracias a la System Card 3.0.





Así Gate of Thunder mostraba a los poseedores de PC Engine Super CD Rom (O PC Engine Duo e su caso) un despliegue gráfico al mejor nivel. Que si “scrolls parallax” por doquier, enemigos gigantescos, colorido excepcional, efectos de profundidad en los escenarios, contrincantes que atacaban en oleadas… Un espectáculo vamos, una recreativa de la época en tu casa, y aunque no era de lo mejor visto en esos años, mismamente poco después salió al mercado el apabullante Thunder Force IV (que nos dejó con la boca abierta a todos,) Gate of Thunder mostraba una calidad técnica más que notable.
Escenarios que en un principio cuesta apreciarlos entre todas las explosiones y enemigos, no nos quedara tiempo para admirarlos, es con el tiempo cuando vamos jugando sucesivas partidas cuando nos damos cuenta del buen trabajo realizado por los grafistas.

Mención especial a escenarios como el primero en el que una gigantesca nave ocupaba gran parte de la pantalla durante un buen trecho, o mismamente el final de este nivel, una vez que se retiraba la enorme nave aparecíamos sobrevolando la superficie de lo que parecía ser un asteroide con numerosos planos de scroll como fondo. O que me decís de las puertas que se abrían y cerraban desde el fondo del escenario hacia el borde de la pantalla en el segundo nivel, gracias a unos muy conseguidos efectos de re-escalado, o los enormes gusanos del nivel desértico “Crown” que se retuercen por la pantalla. Todo adornado por un colorido marca de la casa como era habitual en los juegos de PC Engine.





Pero al igual que alabamos las partes buenas hay que hacer siempre hincapié en las malas, y es que el hardware de 1987 daba para lo que daba, y no podía evitar frecuentes desapariciones de sprites, sobre todo en los enemigos finales, y algunos escenarios pecaban de ser bastante sencillos técnicamente en algunas de sus partes.

Si, digo alguna de sus partes, porque como ya sucedía en una gran parte de los “shoot em up” de su época los escenarios de Gate of Thunder, eran cambiantes, empezábamos con un decorado y un ambiente y este no se mantenía a lo largo del nivel, ya podíamos empezar sobrevolando un caluroso desierto que el final de ese nivel lo terminaríamos bajo el agua por ejemplo, un recurso que como digo era ya frecuente en la época, y que en este juego se repetía durante los siete escenarios del juego. Siete escenarios con un diseño artístico muy trabajado, con bastante variedad entre ellos dentro de lo que la ambientación del juego permitía.

En cuanto al apartado sonoro, solo deciros que muchos conocen este juego precisamente por su banda sonora, y es que cuenta con unas melodias de auténtico lujo, no en vano fue elegida mejor música para un juego en formato CD en 1992 por EGM.





Y que puedo deciros, a quien le guste el rock o el heavy metal como a mí, le encantará disparar contra las naves enemigas mientras le acompaña una melodía compuesta por guitarras, bajo y batería. Una vez leí por ahí y no sé si será verdad que la música metalera en los videojuegos más frenéticos era perfecta porque ayudaba a descargar adrenalina, la verdad es que a este tipo de juegos le viene ni que pintada. Solo hay que escuchar la melodía de la introducción para que te entren ganas de empezar a disparar a las naves enemigas.

A veces nos encontraremos con melodías más pesadas con potentes riffs de guitarra, tirando al metal más duro, temas como Dark City o Prologue son frenéticos. Otras veces las melodías serán más ligeras, acompañadas por efectos de sintetizadores como en Mine, e incluso de vez en cuando la música electrónica hará su aparición dejando los instrumentos de cuerda en un segundo plano por momentos. Te emocionas tanto con alguna de sus composiciones que estás esperando que una voz empiece a cantar, y es que prácticamente es como si estuvieras descubriendo uno de esos grupos que no conocías y que luego suenan en el cd de tu coche una y otra vez.

Esta banda sonora recuerda poderosamente a la de otros títulos del sistema como Winds (Lords) of Thunder, no en vano este último juego es considerado la secuela espiritual de Gate of Thunder, aunque claro está con un concepto de juego muy diferente y totalmente alejado de la ambientación futurista. Su banda sonora también es una de esas que pasaron a los anales de la historia de los videojuegos.





Gate of Thunder fue un éxito de ventas y critica haya por donde pisó, lanzado en febrero de 1992 en Japón, a finales de año dio el salto al mercado norteamericano para aparecer como juego de pack de consola en un CD multijuegos cargado de joyas como Bonk´s Adventure, Bonk´s Revenge y Bomberman (que estaba oculto).
Vamos una golosina que Turbo Technologies, Inc. Les ponía a los usuarios americanos para que acudieran a comprar su flamante Turbo Duo.
Como deciamos al empezar el análisis, destacar en un género tan repleto de títulos de calidad no es nada fácil, y Gate of Thunder se convirtió por méritos propios en uno de esos rivales a batir por los juegos que salieron posteriormente. Un imprescindible del catálogo de PC Engine / Turbografx.